A tenor de la leyenda, la Griega dijo: Quiera Dios o no quiera, ha de moler el molino de la Griega. Se cuenta en Villarroquel esta leyenda que se sitúa allí acontecida. Curiosamente la letrita de la leyenda no incorpora el desenlace, por demás antitético y dramático, sino que permanece truncada. Pero lo que ella calla lo refieren todos llegada la ocasión. De hecho no molió el molino, víctima del castigo de Dios, ya fuese porque la corriente lo arrasara, ya por atravesarse una paja que hizo que la corriente se volviese atrás, hacia la fuente.
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La leyenda en vivo: Villarroquel y el Río Torre.
Villarroquel, así como la zona implicada, ostenta la máxima convicción al transmitir la leyenda, como también los más claros indicios materiales. El tenor de la letrilla es invariable, así como también el remate del fracaso del molino, que se refiere con variantes, a saber, el agua lo desbarató, la paja se lo llevó, la corriente retornó a la fuente. Pero no se contentan los hablantes de hoy con transmitir la leyenda sino que señalan ciertas marcas materiales, que sirven de algún apoyo, comenzando por el presunto canal. Este captaba el agua del río Torre, término de Santiago de las Villas, a unos 20 km. al norte de Villarroquel, y pasaba del Torre al Benllera y al mismo Luna, siempre a nivel por las laderas. Sólo del curso que sigue más adelante se deduce que el canal hubo de arrancar de la hoz caliza situada unos 4 kms. por encima de Santiago de las villas. |
En la estrecha garganta, que sólo deja hoy paso a río y camino, zona de intenso arrastre y transformación, se comprende que no se hayan conservado vestigios inequívocos. Pero anotamos los nombres de Salto Cimero y Salto Bajero (nada de "saltos" de la corriente) que acaso representen la única supervivencia. El canal sale de la hoz por ladera izquierda, suavemente cóncava -Las Lamas Cimeras- para enfilar Sierros Negros, primera barrera que se le atraviesa perpendicularmente cerrando el paso. Esta fue cortada para el canal de arriba abajo. Salvada la roca de Sierros Negros, continúa ladera en el mismo sentido, aunque ahora más pendiente y pedregosa -Las Lamas Bajeras- flanqueada por el sur, en la dirección del canal, por la Peña Marinieves, un obstáculo de mayor envergadura. Se puede observar cómo, al llegar a la peña, el canal se ciñe al saliente de la misma, inciso en ella. Sólo cuando la montaña se atraviesa verticalmente se recurre al túnel que la taladra. Este sale a una ladera más corta y cóncava que las anteriores, la última, por nombre La Secha, que descansa en el airoso pico denominado Peña del Castillo. |