Está sito el Santuario de Nuestra Señora del Camino a una legua de la ciudad de León, azia el Occidente, tan frequentado de devotos y deudores suyos, por los beneficios que cada día hace su Magestad, y milagros que obra, que apenas hai día, que no vengan, aun de distantes Países, a que dar gracias por los que confiessan haver recibido de su beneficencia, y a rogarla los continúe en bien espiritual de sus almas, y temporal de sus cuerpos. Qué antigüedad tenga esta Santa Imagen, quien, en dónde y en que tiempo se haya fabricado, nada ha llegado a mi noticia; con que es preciso passar en silencio (aunque con dolor) estas circunstancias, y sólo referir lo poco que se sabe, ya en fuerza de algunos instrumentos, ya por tradición de padres a hijos, en que afianzan su verdad muchas de las cosas antiguas.
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Cimanes del Tejar debe su nombre a los Romanos y a su Dios Manes, en el museo histórico de San Marcos, nos encontramos con muchas piedras dedicadas al este Dios, y representado en grupos de 5, por lo que la unión de 5 y Manes daría el nombre a Cimanes. De aquella época quedan en Cimanes nombres como Campares , al lado de Rabosa y donde se han encontrado restos de aquellos tiempos. Al empezar el siglo V y el imperio Romano se aproximaba a su final, otros pueblos invasores llegan a nuestra región sucesivamente, suevos , vándalos,, alanos godos , visigodos. |
A los principios del referido siglo pastoreaba un rebaño de ovejas por el sitio, y campo vecino, adonde se erigió después Capilla a esta Gran Reyna; un devoto Pastor llamado SIMÓN GÓMEZ FERNÁNDEZ, vecino, y natural del lugar de VELILLA DE LA REYNA; y un día (que dicen fué e1 segunda de ju1io; dedicado a la Visitación de María a su Prima) en que además del cuidado de su rebaño cuidaba también de apacentar su alma con devotas consideraciones, se le apareció en medio de aquel dilatado campo la Imagen de Nuestra Señora; o la misma Reyna del Cielo, que traía consigo aquella su devota Imagen. Pasmóse el dichoso Pastor al ver delante de si a tan gran Reyna, rodeada de singular luz, y claros resplandores, y más quando oyó que la misma Señora le hablaba, diciéndole ''Ve a la Ciudad, y avisa al Obispo, venga a este sitio, y coloque en lugar decente esta mi imagen, la qual ha querido mi Hijo aparezca en este lugar, para gran bien de toda esta tierra" No podía el buen Pastor articular voces, poseído del espanto, y llevado de la admiración; hasta que volviendo algo en sí, respondió a la Virgen Santísima, y la dixo "Señora, ¿cómo me creerán, si no les llevo alguna señal de que vois sois la que me embiais?", A que replicó la Virgen: Dadme esta honda, que tenéis en la mano”; y tomándola en la suya la Soberana Señora, cogiendo una pequeña piedra, la arrojó con la honda, y dixo: Di al Obispo, que venga, y encontrará esa piedra tan grande, que será señal de que yo te embío, y en el mismo sitio en que estuviere, es voluntad de mi Hijo, y mía, que se coloque mi lmagen. Con esto desapareció la visión, y quedó en el campo la Santa Imagen; y partiendo el Pastor a León a obedecer lo que se le havia mandado, dio cuenta al Obispo de lo sucedido, y de la señal que havia dado María Santísima, del favor tan singular, que hacia a todo aquel País y sus Pueblos. Con esta noticia, y aviso del cielo, vino el Prelado acompañado otros muchos, assí Eclesiásticos, como Seglares a registrar por si mismo el prodigio; vieron todos la devota Imagen, que adoraron con singular devoción y ternura, y passando a ver la piedra por señal del milagro, la hallaron, que havia crecido tanto, que pesaba muchas libras, preguntaron al Pastor, si aquella era la piedra, que havia María Santissima arrojado con la honda, y afirmando el Pastor, que sí, trataron de levantar luego en aquel mismo sitio una Hermita, en que colocar la milagrosa Imagen. Toda esta Relación consta por la tradición, que conservan los leoneses, y lo confirma un quadro, que estaba puesto en la Capilla de Nuestra Señora (que dan testimonio de haverlo visto personas que aún viven, quando esto escrivo) en que se dexaba ver el Pastor puesto de rodillas delante de la Santa Imagen, y al rededor su rebaño de ovejas, paciendo por el campo cercano. Tan maravilloso sucesso, qué duda hai, que se divulgaría luego por los lugares vecinos, de donde comenzó a concurrir tanta gente, que desde luego se hizo uno de los más devotos Santuarios de León y Castilla. Presúmese, que el Pastor se quedó a servir a la Santa Imagen toda su vida; y llegando al término de ella, con una dichosa muerte, le dieron sepultura en la Capilla de su amada Imagen; y mejorando después el Templo en la suntuosa fábrica, que ay goza, descansan los huessos de tan dichoso Pastor en medio de la Capilla Mayor, cuya tumba, aún se conservaba en la Iglesia de Nuestra Señora por los años de 1.674 como lo aseguran personas que la vieron: cuyos descendientes, ó por línea recta, o transversal, son Patronos del Beneficio Curado, y de una Ración de la Iglesia de dicho Lugar de Velilla de la Reyna, de donde, como dixe, fué natural el dichoso Pastor SIMON, y se apellida: LA ABOLENGA DE SIMÓN GÓMEZ FERNÁNDEZ. |